Sobre los derechos de autor.

Principios generales

La propiedad intelectual protege las creaciones originales literarias, artísticas o científicas, expresadas por cualquier medio o soporte, tangible o intangible, actualmente conocido o que se invente en el futuro.
La propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor en el momento mismo de su creación. Desde ese momento, el autor recibe protección de la Ley de Propiedad Intelectual sin que para ello sea necesario registro de la obra.
El derecho de autor es el derecho que todo autor dispone sobre sus obras, permitiendo al autor de una obra (pintura, escultura, fotografía, ilustración…) decidir la manera en que su obra puede ser difundida y utilizada estableciendo una remuneración económica por la explotación realizada de sus obras.

El derecho de autor es uno de los principales derechos de la propiedad intelectual. Está reconocido como uno de los derechos humanos fundamentales en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, concretamente en su Artículo 27.

La Ley de Propiedad Intelectual no protege las ideas sino la forma en cómo éstas son expresadas.

¿En qué se diferencia el copyright de los derechos de autor?

El término “copyright”, tan utilizado internacionalmente, proviene del derecho anglosajón. El término “derecho de autor” proviene del derecho continental y más específicamente del derecho francés.

La legislación continental habla de derechos de autor, mientras que el derecho anglosajón utiliza el término copyright. La diferencia más clara entre ambos reside en que los derechos de autor son morales o patrimoniales, mientras que el copyright se centra casi exclusivamente en el aspecto patrimonial.

A diferencia del derecho de autor, que reconoce al creador de la obra, el copyright aparece en la práctica una vez que la obra ha sido publicada. El copyright se limita a la obra misma y no comprende al creador como sí hace el derecho de autor. Es decir, el derecho de autor reconoce el derecho natural del autor sobre su obra mientras que el copyright reconoce la negociación entre el autor y la sociedad para el uso de esta obra.

¿Quién es autor?

Toda persona física que crea una obra literaria, artística o científica.

El derecho de autor beneficia al autor y a sus obras, así como a los herederos y al legado que se les deja.

¿En qué consiste la protección?

A cualquier autor de una obra se le reconocen derechos personales (también llamados morales) y derechos patrimoniales (también llamados de explotación).

El derecho moral: protege la identidad y reputación del autor. Es un derecho irrenunciable, no pudiendo el autor transmitirlos, ni comercializar con ellos pues son inalienables.

Los derechos económicos o patrimoniales: permiten al autor controlar y autorizar la explotación de sus obras y obtener a cambio, una prestación económica.

Los derechos morales se refieren a la esfera más vinculada a la personalidad del autor frente a los patrimoniales que se refieren a sus intereses económicos.

¿Cuáles son los derechos económicos o patrimoniales?

Los derechos económicos o patrimoniales del autor, hacen referencia a los derechos de explotación económica sobre sus obras y creaciones que tiene el autor.

Ud., como autor, puede disponer según su voluntad de la explotación económica de cualquier obra de su autoría. Por tanto, sin su autorización no es posible de forma legal explotar económicamente su obra.

Los derechos de explotación económica comprenden “los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación”.

¿Cómo debo transmitir mis derechos de autor?

En la Ley de Propiedad Intelectual se entiende como transmisión de derechos la cesión que el autor hace a un tercero de los derechos de explotación económica. Ciertamente, son objeto de dicha transmisión únicamente los denominados derechos de explotación económica. En cambio los derechos morales son irrenunciables e inalienables.

Los derechos patrimoniales son transmisibles a través de documento escrito, en virtud del cual el autor o el titular transfiere uno o varios derechos patrimoniales a otra persona (natural o jurídica) con unas condiciones, por un tiempo y en un lugar determinado o determinable. Además, toda cesión de derechos debe hacerse a cambio de una remuneración, que puede ser proporcional o a tanto alzado.

Existen tantos derechos como formas de explotación hayan. Al momento de celebrar un contrato de esta naturaleza es fundamental que el autor o el titular del derecho identifique claramente cuáles derechos desea ceder.

La indicación de que la cesión es exclusiva o no es un aspecto de vital trascendencia en el contrato de cesión, pues dependiendo del acuerdo al que hayan llegado las partes sus efectos son diferentes.

¿Es obligatorio inscribir las obras en el Registro de la Propiedad Intelectual?

No. Los derechos de autor nacen en el momento de la creación de la obra. El Registro es sólo un medio de protección y de prueba de los derechos.

¿Qué es el dominio público?

Los derechos de explotación de una obra subsisten 70 años después de la muerte del autor y se computan desde el 1 de enero del año siguiente al de la muerte o declaración de su fallecimiento. No obstante, el plazo es de 80 años para los autores fallecidos antes del 7 de diciembre de 1987. Una vez transcurrido el citado plazo, las obras pasan a dominio público.

Dominio público, implica que las obras pueden ser explotadas por cualquier persona, pero siempre respetando los derechos morales de sus autores (principalmente la paternidad e integridad de la obra), pues lo que en realidad expira son los derechos de autor de carácter patrimonial.

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